CONTROLES DE MANUAL
escrito por Alejandra Lazo   
lunes, 23 de abril de 2012

ImageMucho se habla sobre los controles en la ciudad de Buenos Aires y lo complejo de llevarlos a cabo en forma transparente y eficiente. Lo cierto es que días atrás, la Agencia Gubernamental de Control comenzó a implementar un sistema muy interesante: las auditorías integrales programadas. Si bien falta aún un poco de coordinación, esta modalidad llegó para quedarse.


A partir de este año geriátricos, panaderías, hipermercados, restaurantes, hoteles y natatorios pueden ingresar a la página web de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) de la ciudad de Buenos Aires y descargar un manual donde constan, absolutamente, todas la información que necesitan conocer a la hora de cumplir con una inspección.

Es que luego de mucho trabajo, la AGC logró compactar todos los requerimientos necesarios para el correcto funcionamiento de este tipo de establecimientos, diferenciándolos por especialidad. Es decir, el dueño de un geriátrico puede descargar el manual de geriátricos y allí encontrará todo lo que los inspectores controlarán el día y en el horario que le será comunicado mediante una carta con antelación. 

Las Auditorías Integrales Programadas son una nueva modalidad de control que si bien fueron presentadas a mediados del 2011, comenzaron a llevarse a cabo con más fluidez a partir de marzo pasado.

De esta forma, los administrados en regla no tienen sorpresas y saben cómo y cuándo se los controla y la AGC puede relocalizar sus recursos a la inspección de aquellos que están fuera de las normas. El programa se orienta principalmente a fortalecer la comunicación con los administrados en referencia a los elementos a tener en orden dentro de sus negocios; minimizar las faltas de los locales y, en consecuencia, reducir el peso de los controles sobre los mismos; y evitar discrecionalidad en la definición de Faltas Graves, Medias y Leves, y sus correspondientes consecuencias.

La inspección se centrará sobre aspectos previamente comunicados y conocidos por el responsable del local. Se observará el detalle sobre el correcto funcionamiento de los puntos exigidos en el control. Son integrales porque en un mismo control se observarán distintos aspectos que hacen al funcionamiento del local (documentación, higiene, seguridad, funcionamiento, etc) y programadas porque las fechas de los controles serán comunicadas con antelación al responsable del local a fin de garantizar la realización.

Al ser consultados por adnciudad.com sobre el nuevo sistema, algunos administradores de estos establecimientos celebraron la nueva modalidad. "Es una idea excelente que uno tenga un manual para evitar las discrecionalidades de los inspectores que un día pedían una cosa y a la semana otra. Además, el hecho de que sean integrales permiten que no haya que destinar tiempo para cada inspección sino que se hace de una sola vez", coincidieron.

Ahora bien, en un par de casos el tema pasó por la programación de la visita. "Fijaron un día que justo coincidía con un feriado y luego pasaron tres días diferentes en tandas, con lo cual se perdió el carácter integral y programado, pero entiendo que es un sistema que necesita ajustes y que se produzca más aceitadamente", añadieron.

Lo cierto es que hay que esperar los primeros resultados de estas auditorías que, desde lo teórico, son un gran avance para los controles en la ciudad de Buenos Aires no sólo porque se trata de una modalidad integral sino también porque hay una serie de pautas sistematizadas en el manual que evita la discrecionalidad a la hora de fiscalizar.