Iluminan el Santuario de la Medalla Milagrosa
29 Septiembre 2026
La iglesia porteña con más vitrales estrenó iluminación nocturna en su fachada neorrománica, con 31 proyectores de luz cálida y dos columnas de iluminación. La obra en Parque Chacabuco forma parte de un plan del Gobierno porteño que alcanzará a 85 edificios y monumentos históricos en los 48 barrios.
El Santuario de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, uno de los grandes emblemas arquitectónicos de Parque Chacabuco, tiene desde ahora iluminación pensada para resaltar su fachada durante la noche. Es la primera vez que el templo, ubicado en la esquina de las avenidas Asamblea y Curapaligüe, cuenta con una intervención de este tipo.
La obra, completada por el Gobierno porteño, apunta al frente del santuario desde la avenida Curapaligüe y a uno de sus laterales desde la avenida Asamblea. Los equipos buscan destacar las dos torres con campanario y la cúpula de 40,70 metros de altura, coronada por una escultura de la Virgen.
Desde el Ministerio de Espacio Público señalaron que la intervención apunta a reforzar el vínculo de los vecinos con los edificios que sienten como propios: "Cada barrio tiene edificios o monumentos que los vecinos sienten como propios, y en Parque Chacabuco uno de esos sitios es este santuario. Iluminarlo es una forma de reconocer y reforzar ese vínculo. Desde la Ciudad vamos a seguir trabajando en la preservación de la memoria urbana porteña".
El templo es reconocido por su patrimonio artístico: reúne casi 150 vitrales, la mayor cantidad en una iglesia porteña. Las piezas, realizadas por el artista catalán Antonio Estruch, relatan sobre todo escenas de la vida de los santos de la Familia Vicentina y las apariciones de la Virgen a Santa Catalina Labouré, a quien, según la tradición católica, le encomendó en 1830 acuñar la Santa Medalla, luego conocida como "Medalla Milagrosa". Estruch, que llegó a la Argentina a principios del siglo XX y montó su propio taller de arte en vidrio en Buenos Aires, consideró este conjunto su trabajo más grande en la ciudad. Otra de sus obras puede verse en la confitería Las Violetas, en Almagro.
La iniciativa de construir el templo fue impulsada por la congregación de las Hijas de la Caridad y contó con el respaldo decisivo de Adelia Harilaos de Olmos, quien financió con su patrimonio más de la mitad de la obra. El resto se reunió con donaciones particulares, sorteos y actividades de la comunidad. La piedra fundamental se colocó en 1930 y el proyecto definitivo fue del arquitecto Carlos Massa, autor de los planos de más de 30 iglesias en menos de una década. El templo se inauguró el 22 de noviembre de 1941, de modo que este año cumplirá 85 años, un aniversario que coincide con el mes de la Medalla Milagrosa, cuando miles de fieles se acercan cada 27 a este punto de devoción.
El santuario forma parte del plan de iluminación de fachadas y monumentos que el Gobierno porteño despliega en los 48 barrios para poner en valor el patrimonio urbano, reforzar la identidad nocturna de la Ciudad y mejorar las condiciones de seguridad en el espacio público. El proyecto se organiza en dos ejes: uno concentrado en el casco histórico y el eje cívico, con corredores visuales continuos en zonas como la Avenida de Mayo y la calle Florida, y otro que se desarrolla en simultáneo en el resto de los barrios, para que cada uno tenga al menos un edificio o estructura emblemática iluminada. Algunos de estos sitios nunca tuvieron iluminación pensada para destacarlos, mientras que en los que ya contaban con instalaciones antiguas se las modernizará con tecnología más eficiente.
Entre los 85 edificios y monumentos figuran el Cabildo, la Catedral Metropolitana, el Monumento a Julio Argentino Roca, el Gath & Chaves, el edificio La Inmobiliaria, el Palacio Vera, las facultades de Derecho, Económicas e Ingeniería de la UBA y las basílicas de María Auxiliadora y San Carlos y de San José de Flores, ambas ligadas a la vida del Papa Francisco.


