1.000 propiedades recuperadas
28 Octubre 2026
Jorge Macri anunció que el Gobierno porteño restituyó mil inmuebles a sus dueños. El operativo número 1.000 se realizó en una galería y un predio anexo de Mataderos, ocupados desde hacía 15 años. La gestión sostiene que los procedimientos permitieron recuperar viviendas, comercios y edificios, además de devolver tranquilidad a distintos barrios.
Este miércoles, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, anunció que la Ciudad de Buenos Aires recuperó 1.000 propiedades usurpadas y las restituyó a sus legítimos dueños. El encuentro se realizó en la sede gubernamental de Parque Patricios, donde se reunió con propietarios que atravesaron largos procesos judiciales para recuperar sus inmuebles.
Durante la actividad, los vecinos compartieron sus experiencias y relataron las dificultades que enfrentaron para recuperar sus propiedades. Daniel Azzaroni, por ejemplo, logró recuperar la casa de su infancia, ubicada en Entre Ríos 542, luego de casi diez años de litigio judicial. Al recordar a su padre, expresó: “¡Viste viejo, se logró!”. También contó: “Cuando me quedé sin nada, con las manos vacías, lloré como ese nene que se había criado ahí. Se sufrió un montonazo”.
Luciana Palacio, por su parte, recuperó el hotel pensión de su abuelo gallego, ubicado en la calle Chile, que había permanecido tomado durante seis años y tenía habitaciones subalquiladas. “Fue un alivio, pensé que no lo iba a recuperar jamás, me enteré que estaba el operativo, me largué a llorar y salí corriendo a verlo. Los usurpadores me pedían cifras millonarias para devolverme la propiedad”, relató.
Frente a los propietarios, Macri reconoció las demoras que debieron soportar para recuperar sus bienes y afirmó: “Perdón por todo el tiempo en el que la política les falló. Perdón por los años en los que tuvieron que ver cómo otros disponían de lo suyo. No deberían haber tenido que esperar tanto. En algunos casos, hasta 40 años de papeles, trámites y frustración: 40 años en los que reclamar lo propio parecía más difícil que quedarse con lo ajeno”.
El mandatario estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el diputado nacional Cristian Ritondo, impulsor de la Ley de Inviolabilidad Privada en el Congreso Nacional; integrantes del Gabinete porteño, funcionarios y diputados de la Ciudad.
“Empezamos a reparar una injusticia que durante años se naturalizó. Hay familias que recuperaron su casa, comercios que recuperaron su fuente de trabajo, hijos y nietos que recuperaron lo que sus padres y abuelos habían construido con tanto esfuerzo. Pero además hay barrios enteros que recuperaron su tranquilidad. Porque la propiedad privada no es solamente una cuestión económica, es una cuestión de libertad, es una cuestión moral”, sostuvo el Jefe de Gobierno.
El operativo número 1.000 se llevó adelante el viernes en una galería y un predio anexo ubicados en Cafayate 1642, en Mataderos, a metros de la avenida Juan Bautista Alberdi. Los inmuebles estaban ocupados desde hacía 15 años y fueron desalojados por la Policía de la Ciudad. Según las denuncias de los vecinos, en el lugar se registraban situaciones vinculadas con la venta de drogas, robos y aprietes. También hubo alumnos de una escuela cercana que fueron víctimas de hurtos y arrebatos.
En ese contexto, Macri advirtió: “A quienes creen que pueden usurpar una propiedad sin consecuencias se les terminó la impunidad. Los vamos a encontrar y les vamos a caer con todo el peso de la ley”. Además, sostuvo: “Detrás de una usurpación hay delincuentes que lucran con la necesidad; mafias, narcos, transas y redes vinculadas a delitos gravísimos, como la trata y la explotación de personas. El que usurpa una propiedad no es una víctima del sistema. Es un delincuente”.
Entre los inmuebles recuperados se encuentran casas que funcionaban como talleres textiles clandestinos en Flores y Parque Chas, donde trabajaban 17 menores; predios del Estado porteño ocupados por organizaciones sociales, como uno ubicado en San Telmo, y sectores bajo autopistas de Villa Luro tomados por cartoneros.
La lista también incluye hoteles que, en lugar de recibir pasajeros, eran utilizados para actividades vinculadas con la delincuencia, la prostitución y la venta de drogas en Constitución; antiguas fábricas que estuvieron cerca de convertirse en asentamientos informales, y edificios enteros ocupados ilegalmente durante décadas. Entre estos últimos figura una propiedad de Manuela Pedraza al 1800, en Núñez, con más de 30 departamentos intrusados y sin servicios de luz ni gas.
Los procedimientos se concentraron principalmente en Balvanera, donde se registraron 130 desalojos, especialmente en la zona de Once. Le siguieron La Boca, con 63; Almagro, con 53; Constitución, con 52, y Flores, con 43.
La recuperación de los inmuebles se lleva adelante mediante un trabajo coordinado entre la Policía de la Ciudad, los organismos judiciales que emiten las órdenes correspondientes y distintas áreas del Gobierno porteño. El proceso comienza a partir de los pedidos de los propietarios y las denuncias de los vecinos. También se reciben casos durante las reuniones que Macri y su Gabinete mantienen en los barrios.
Uno de esos casos fue el de Luis Villa, vecino de Parque Patricios, quien recuperó su vivienda de Atuel 255 a partir de una intervención de la gestión porteña.
Además de la Policía de la Ciudad, los operativos cuentan con la participación de la Guardia de Auxilio, Emergencias, la Agencia Gubernamental de Control, la Red de Atención —que releva la situación de los ocupantes y evalúa las alternativas de asistencia disponibles—, el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes cuando hay menores involucrados, y las áreas de Ordenamiento Urbano y Espacio Público.
Los inmuebles restituidos abarcan viviendas particulares, edificios, hoteles familiares, antiguas fábricas y propiedades de valor arquitectónico y patrimonial. También se recuperaron espacios relevantes para la vida de los barrios, como la Casa Blaquier, en el casco histórico; la denominada “Galería del Terror”, en Nueva Pompeya, y el llamado “Elefante Blanco”, ubicado en Olazábal 3432, en Belgrano.
Este último es un edificio de 12 pisos y tres cuerpos donde Macri anunció el desalojo número 500 en noviembre del año pasado.
La gestión porteña sostiene que la recuperación de propiedades constituye una de sus prioridades para mejorar la seguridad y la convivencia en los barrios. Según las cifras oficiales, los operativos permitieron restituir a sus legítimos dueños inmuebles cuyo valor conjunto supera los 500 millones de dólares.



