Operativo policial en accesos y trasbordos
14 Agosto 2026
Más de 1.100 efectivos participaron durante la noche del jueves de un megaoperativo de seguridad desplegado en los principales centros de trasbordo, corredores de Metrobús, autopistas y accesos a la Ciudad. El procedimiento incluyó controles de vehículos, identificación de personas y vigilancia preventiva en puntos definidos a partir del mapa del delito y el volumen de pasajeros.
El Gobierno porteño desplegó durante la noche del jueves un megaoperativo policial en los principales centros de trasbordo, las autopistas y los accesos a la Ciudad, con más de 1.100 efectivos destinados a reforzar la prevención del delito y aumentar de manera sorpresiva y coordinada la presencia policial en las calles.
El operativo comenzó a las 19 y alcanzó 10 nodos de trasbordo, nueve corredores de Metrobús, 12 puntos de control en autopistas urbanas y 10 accesos estratégicos sobre la avenida General Paz y los puentes del Riachuelo. La planificación se realizó a partir de los datos del mapa del delito y del volumen diario de pasajeros transportados.
Los agentes realizaron patrullajes y controles de vehículos para determinar si tenían impedimentos para circular. También solicitaron documentación a personas que transitaban por los distintos puntos con el objetivo de detectar a quienes pudieran tener pedidos de captura u otros requerimientos de la Justicia.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, supervisó el despliegue en el centro de trasbordo de Retiro, acompañado por el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y el secretario del área, Maximiliano Piñeiro. En ese lugar, Macri sostuvo: “En la Ciudad trazamos una línea muy clara: de un lado, la gente honesta, los porteños de bien. Del otro, los que eligen vivir al margen de las normas. Acá se controla el territorio o lo dominan los delincuentes. Y nosotros al delito lo vamos a perseguir en cada metro cuadrado de la Ciudad”.
En la red de subterráneos y los principales puntos de combinación participaron 200 efectivos, que se ubicaron en diez estaciones consideradas neurálgicas. El despliegue incluyó Juan Manuel de Rosas y Federico Lacroze, de la Línea B; Palermo, de la Línea D; Plaza Virreyes, de la Línea E; Constitución, de la Línea C; Santa Fe-Pueyrredón, donde confluyen las líneas H y D; Jujuy-Humberto 1°, de las líneas E y H; Retiro, de las líneas C y E; Once-Plaza Miserere, de las líneas H y A; y el nodo Obelisco, donde confluyen las líneas B, C y D.
La mayor cantidad de efectivos se concentró en los corredores del Metrobús y los grandes centros de transferencia. Más de 400 agentes de distintas dependencias de la Policía de la Ciudad cubrieron los puntos considerados críticos en Constitución, Retiro, Once, Liniers, Chacarita, Sáenz, con conexión con el Ferrocarril Belgrano Sur, el Metrobús 9 de Julio, tanto en su sector sur como norte, y Puente Saavedra.
El despliegue también alcanzó la red vial. En las autopistas urbanas funcionaron 12 puestos de control con 265 efectivos, entre ellos 72 agentes de Tránsito. Además, participaron más de 80 policías en moto. Los controles estuvieron ubicados en la Autopista Illia, a la altura de la bajada Sarmiento; el Paseo del Bajo, en la salida del peaje de Retiro; la Autopista 9 de Julio, a la altura de San Juan; la Autopista Buenos Aires-La Plata, en la subida Huergo y la bajada Puerto Madero; la Autopista Frondizi, en la bajada Montes de Oca; la Autopista Perito Moreno, en ambas manos del peaje de Parque Avellaneda; la Autopista Dellepiane, en ambos sentidos a la altura de las antiguas cabinas del peaje; la Autopista 25 de Mayo, en la bajada Carabobo; y la Autopista Cámpora, a la altura del club Sacachispas.
El perímetro de ingreso a la Ciudad también fue reforzado con diez puntos de control sobre la avenida General Paz y los puentes del Riachuelo. En esos sectores se desplegaron más de 260 efectivos, cerca de 40 motos y 11 móviles de la Policía de la Ciudad.
Los controles se instalaron en los puentes Alsina, Olímpico y La Noria, además de los cruces de la General Paz con las avenidas Roca, Scapino, Rivadavia, Nazarre, San Martín, Cabildo y Del Libertador.
El operativo contó además con patrulleros, motos, carros de combate, un camión de monitoreo, un helicóptero y drones. También participaron perros adiestrados para la detección de narcóticos y brigadas especiales destinadas a tareas de peritaje, prevención antidrogas y fiscalización del parque automotor. Todo el despliegue fue coordinado desde el Centro de Control Integrado ubicado en Retiro.
Según informó el Gobierno porteño, la seguridad y el orden constituyen una de las prioridades de la gestión de Jorge Macri. En los últimos dos años y medio se realizaron más de 1.400 operativos de saturación en distintos barrios, entre ellos Constitución, Saavedra, Retiro y Balvanera, además de la zona de Once, a partir de la información obtenida del mapa del delito.
Los procedimientos más recientes se realizaron en las villas La Carbonilla, en La Paternal, y 1-11-14, en el Bajo Flores. Durante este año también se desplegó la Operación Muro, destinada a reforzar los accesos a la Ciudad a lo largo de todo el límite territorial con la provincia de Buenos Aires, y la Operación Tormenta Negra, que movilizó de manera simultánea a más de 1.500 efectivos en 15 villas.
La estrategia se completó con despliegues preventivos durante las horas de mayor circulación en centros de trasbordo, estaciones de subte y autopistas, con el objetivo de reforzar la presencia policial en los puntos de mayor movimiento.
En el marco del plan de ordenamiento urbano, el Gobierno porteño informó además que más de 900 propiedades que se encontraban usurpadas fueron restituidas a sus legítimos propietarios. Según los datos oficiales, esos inmuebles representan un valor equivalente a más de 450 millones de dólares y se encuentran en barrios como Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo, donde la administración porteña señaló que los índices de seguridad mejoraron luego de los operativos de desalojo.


